
Teníamos toda la intención de llenarte de sermones acerca de cómo la prensa fisgona de hoy ha olvidado el legado de Carl Berstein y Bob Woodward, es decir, el significado de haber puesto en evidencia el abuso de poder cometido por Richard Nixon en el escándalo conocido como Watergate. Pero eso nos aburriría tanto a nosotros escribirlo como probablemente a ti leerlo, así que decidimos hacer lo que mejor nos sale: una lista de 40 preguntas y respuestas sobre Watergate, para que te culturices un poco. Sí, también mencionamos algunas películas.
1. ¿DE QUÉ SE TRATÓ EXACTAMENTE EL ESCÁNDALO WATERGATE?

La noche del 17 de junio de 1972, cinco hombres ingresaron ilegalmente a las oficinas del Comité Nacional del Partido Demócrata en Washington D.C. Los intrusos fueron identificados como James W. McCord, Bernard L. Barker, Frank A. Sturgis, Eugenio R. Martínez y Virgilio R. González, quienes ingresaron con la intención de extraer documentos e instalar micrófonos y otros mecanismos para escuchas, para espiar las actividades del equipo de campaña del candidato demócrata más monse de todos los tiempos: George McGovern (ver entrevista en la página 22 de la edición 53 de Dedomedio). Aparentemente era un caso de poca monta, pero cuando se encontraron vínculos entre los intrusos, la CIA y el propio presidente Richard Nixon, el gobierno se negó a cooperar, redondeando el escándalo que terminó, años después, en la renuncia de Nixon.
2. ¿POR QUÉ EL CASO WATERGATE SE LLAMÓ WATERGATE?

Esta es fácil: porque los hechos ocurrieron en el Hotel Watergate.
3. ¿QUÉ ERA LO QUE ESTABAN BUSCANDO EXACTAMENTE LOS INTRUSOS?

El equipo de campaña de Nixon temía que su opositor, George McGovern, tuviese documentos que prueben la relación entre Donald Nixon, hermano del presidente, con el millonario Howard Hughes, los que podrían ser usados en su contra durante la campaña. Así que enviaron a un equipo a tratar de hurtar esos documentos. Además, según relataron algunos de los intrusos más tarde, querían interceptar las llamadas telefónicas de la sede demócrata para encontrar supuestas pruebas de la relación entre McGovern y Fidel Castro.
4. SI SE TRATABA DE AGENTES DE LA CIA ¿CÓMO ES QUE LOS DESCUBREN?

Si alguna vez has visto American dad, ya habrás caído en la cuenta de que ser agente de la CIA no es sinónimo de ser muy inteligente, sino más bien de todo lo contrario. Y nuestros agentes actuaron como si fuesen la versión gringa de El Chómpiras y El Botijas. Pusieron cinta adhesiva en los seguros de las puertas para evitar que éstas se cerraran, pero pusieron la cinta demasiado visible, por lo que fueron detectados por el guardia de seguridad, quien las retiró una primera vez, sin sospechar demasiado (tampoco es que para ser guachimán pidan resolver el GMAT). Y exactamente como si estuviesen siguiendo un guión de Chespirito, en lugar de aumentar los cuidados, los espías volvieron a colocar las cintas, de manera que en una segunda vuelta por el piso, el guardia se dio cuenta de la presencia de extraños. Aunque es improbable que haya pronunciado el clásico: “Oh, y ahora, quién podrá defenderme”, el guardia llamó de inmediato a la policía.
5. ¿HUBO ERRORES EN EL NIVEL MÁS ALTO TAMBIÉN?

Pues sí que los hubo. El primero fue que, aunque este caso aparentaba ser uno insignificante, se contrató a abogados muy reputados y caros para defender a los intrusos, lo que, como contaron los periodistas Woodward y Berstein, les llamó la atención. Pero la mayor metida de pata fue utilizar dinero fácilmente rastreable: en agosto de 1972, Washington Post reportó que un cheque de $25,000 proveniente del Comité de Reelección Presidencial terminó en la cuenta de uno de los procesados por la irrupción en el local de campaña del Partido Demócrata.
6. ¿WATERGATE FUE UNA TRAMPA?

Eugenio Rolando Martínez, uno de los “gasfiteros” intrusos que entró en las oficinas de Watergate, sostuvo en diferentes entrevistas que sospechaba que habían sido víctimas de una trampa puesta por James McCord. McCord era el único del grupo que era miembro formal de la CIA, y fue quien los obligó a acudir una segunda vez a las oficinas, y ahí fue que los atraparon. “Él nos traicionó. Era un tipo muy misterioso. Nos dijo que la información que habíamos recabado no era suficiente y que debíamos reparar un micrófono que no funcionaba bien”. Rolando Martínez, conocido también como “Musculito”, dejó entrever que McCord actuaba como si quisiese que los descubriesen. “McCord colocó una cinta adhesiva para que no se cerrara el pestillo de la puerta. Él entraba y salía, y una de las veces que regresó yo le hice una pregunta que luego se hizo famosa durante el juicio posterior: ‘¿Quitaste el ‘tape?’. Él me aseguró que sí. La cinta adhesiva fue lo que llamó la atención del vigilante de seguridad, que avisó inmediatamente a la Policía”. Además de eso, Musculito asegura que McCord los obligó a apagar sus radios, con lo que perdieron comunicación con el agente que vigilaba desde el edificio de enfrente por si llegaba la Policía.
7. ¿CUÁL ES EL NOMBRE DEL HÉROE OLVIDADO DE ESTA HISTORIA?

Bob Woodward y Carl Berstein se llevaron los créditos de todo este affair, y hasta fueron retratados como protagónicos en una película que los inmortalizó para siempre: Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976). Pero el verdadero héroe se llamó Frank Wills, quien laboraba como guardia de seguridad en el Watergate Hotel, y fue quien llamó a la policía apenas descubrió la incursión de los agentes de la CIA.
8. ¿WILLS FUE PREMIADO POR SU INTERVENCIÓN EN ESTE CASO?

Aunque la llamada que Wills hizo a la policía desencadenó finalmente en uno de los hechos políticos más importantes en la historia de los EE.UU. –la renuncia de un presidente en ejercicio–, no es que su vida en adelante haya sido muy glamorosa. Cuando los administradores del hotel se negaron a darle un aumento o al menos una bonificación por haber descubierto a los intrusos en el hotel, Wills renunció, pero se dio con la sorpresa de que el haber cumplido fielmente con su trabajo podía traer consecuencias indeseables. Una universidad lo rechazó alegando que si lo contrataban como guardia de seguridad, podrían perder el financiamiento estatal. En 1983 fue condenado a un año de prisión por robar un par de zapatos, y no hubo muy buenas noticias de él hasta su muerte a causa de un tumor cerebral en el año 2000.
9. ¿QUÉ FUE LO MEJOR QUE OBTUVO WILLS POR TIRARSE ABAJO A UN GOBIERNO CORRUPTO?

Aunque no le propusieron a un actor de la talla de Robert Redford o Dustin Hoffman que interprete a Wills en Todos los hombres del presidente (por esa época estaba disponible Sidney Poitier), al menos el director Alan J. Pakula le dio la oportunidad de interpretarse a sí mismo en la cinta. El cantante de música country, Ron Turner, compuso en su honor The ballad of Frank Wills y el cineasta Spike Lee incluyó la historia de Wills en su película She hate me (2004). Cuando Wills andaba de peores –pues de malas estaba casi siempre–, James Kilby fundó la organización Treat Every American Right (TEAR), para ayudar a personas que con alguna contribución especial a la sociedad, pero que no hayan tenido el debido reconocimiento.
10. ¿POR QUÉ DIABLOS TODOS LOS ESCÁNDALOS POLÍTICOS TERMINARON BAUTIZADOS CON EL SUFIJO GATE?

Si el primero de todos se llamó Watergate, vaya y pase, pues los hechos ocurrieron en el Hotel Watergate. Pero que de ahí en adelante, cada vez que algún político es pillado con las manos en la masa, se use la terminación gate para bautizar el faenón, resulta exasperante. El culpable de esto es el columnista conservador del New York Times, William Safire, quien comenzó a ponerle el sufijo gate a todo escándalo, pequeño o grande, que se le pusiera al frente. La intención era relativizar y diluir la importancia del escándalo que involucró a Nixon. Así, apenas un mes después de que Nixon se vio obligado a renunciar al cargo, Safire acuñó el término Vietgate en un artículo en el que abogaba por el perdón a los desertores de Vietnam (y de pasada a los implicados en el escándalo Watergate). Y desde ahí no paró: Billygate, Briefingate, Contragate, Deavergate, Debategate, Doublebillingsgate, Frankiegate, Franklingate, Genschergate, Housegate, Iraqgate, Koreagate, Lancegate, Maggiegate, Nannygate, Raidergate, Scalpgate, Travelgate, Troopergate y Whitewatergate, son solo algunos de los términos creados por Safire.