Aparte de servirte para hacer taxi en tiempos de crisis o como refugio para una sesión amatoria, los autos pueden ser también, en las pantallas, capaces de salvar tu pellejo gracias a lo más avanzado de la tecnología. Aquí una lista de los mejores autos de la ficción, tan sofisticados que hasta los más diestros y avezados choferes de combi temerían utilizarlos.
Kitt (El auto fantástico)
Knight Industries Two Thousand era el nombre de la industria que creó a KITT y en los ochenta era lo más avanzado en desarrollo tecnológico (al menos para la ficción). Podía manejarse solo, hablar y, gracias a su sistema “Turbo Boss”, saltar por encima de cinco autos juntos. Además, le cuidaba el trasero a Michael Knight, le hacía chistes y hasta le daba consejos de amor. Como en toda buena historia, KITT tenía su antagonista: KART, su versión prototipo que, por un error de programación, se convirtió en un auto malévolo. Cosas de la televisión.
El De Lorean del Dr. Brown (Volver al futuro)
El auto más deseado por todo aquel que pase los 30 años. Es el único carro que te permite viajar en el tiempo, como quien va de una calle a la otra, con el único inconveniente de que si viajas al pasado y se te malogra el carro no te lo arregla nadie. Luego de la filmación de las tres películas, el auto original fue destruido, tal vez por temor a que alguien de verdad quiera escapara hacia otro tiempo.
Mach 5 (Meteoro)
Su tablero le permitía a Meteoro sortear cualquier dificultad que se le presente. Con el botón A daba saltos a corta distancia; con el B aparecían sus neumáticos especiales todoterreno y con el C, potentes sierras. Con el botón D se volvía a prueba de balas; con el E tiene visión nocturna y mini-alas para saltos largos; con el F pasaba a modo submarino y con el G soltaba un pájaro robot. Pero seguro cuando quería prender la radio no sabía que apretar.
Bumblebee (Transformes)
No sabemos si es un auto con la habilidad de convertirse en robot o un robot capaz de transformarse en auto. Por su pequeño tamaño, le es fácil escabullirse, aunque está en desventaja a la hora de bronquearse con los Decepticon. Altamente económico en combustible, posee una agudeza visual y es adaptable a los ambientes submarinos. Y es el Autobot que más amistad tuvo con Megan Fox.
Gadgetomóvil (El inspector truquini)
Contiene tantos artilugios y aparatejos como su dueño (el Inspector Gadget). Sería una súper máquina para enfrentar al crimen, si es que funcionara siempre. Además de ruedas que pueden extenderse a voluntad, tiene un cabestrante para agarrar vehículos enemigos, una pistola que dispara pegamento industrial, un potente láser, asientos eyectables, misiles y paracaídas. Lo que no tienen es un buen manual.
El Batimóvil (Batman)
Las habilidades de este auto han ido aumentando (o cambiando) con cada nueva versión de este héroe. Durante la serie televisiva (años sesenta), su principal atractivo era su modelo “futurista”, muy parecido a uno de esos lanchones de La Parada. En las películas de Tim Burton, podía transformarse en un “Batimisil”, capaz de correr mismo tren bala. Joel Schumacher le agregó un gancho que le permitía escalar paredes (Joel, ¿qué fumaste?). Recuperó la hombría con Christopher Nolan al convertirse en un verdadero tanque de guerra lanza misiles.
Lotus Esprit (James Bond)
En las novelas de Ian Fleming, el agente 007 usaba un auto Bentley y en las películas, se le identificó con el Aston Martin DB5 de 1963, pero el auto más sofisticado que utilizó fue el deportivo Lotus Esprit, con la capacidad de transformarse en submarino, tal como aparece en la película La espía que me amó (1977). Otra habilidad de esta caña era disparar misiles. Luego de esa pela, el Lotus Esprit se convirtió en el más pedido en todas las tiendas de autos, y posiblemente, en el más sumergido.
Black Beauty (El avispón verde)
Cuando apareció la serie en los sesenta, la intención era competir con Batman y por supuesto con el Batimóvil. Por eso, cogieron un Chrysler Imperial Crown 1966 y lo implementaron como para que luchara en Vietnam solito. Contiene lanzadores de cohetes, gas, aceite y agua; cañones de humo; un circuito cerrado de televisión y teléfonos celulares que en ese entonces no existían en la vida real. En la reciente película, se le ha agregado dos ametralladoras de calibre 30. El único que sabe manejarlo es Kato. Britt Reid ni siquiera sabe usar una grabadora.
Chitty Chitty Bang Bang (Chitty chitty Bang Bang)
Viejo coche descapotable, que en sus primeros años de vida fue un auto de carreras, y luego uno capaz de volar y flotar sobre el agua, provisto de coloridas alas, gracias a un excéntrico inventor llamado Caractacus Potts. Con este coche, Potts, logra viajar junto a su padre, hijos y su flaca, hacía el mundo de piratas, castillos, y vive más aventuras que político en plena campaña electoral. La película se basó en una novela de Ian Fleming, así es, el mismo de la saga sobre James Bond.
Herbie (Cupido motorizado)
Este Volkswagen Beetle era capaz de hacer más muecas que Melcochita y Miguelito Barraza juntos. Tiene conciencia propia y es capaz de conducirse por sí solo, si es que no ha tomado mucho. Es un trome en las carreras de automóviles. Se distingue por sus tres franjas de colores rojo, blanco y azul que lo surcan de adelante hacia atrás y un número “53″ pintado en el frente, puertas y tapa del motor. No puede hablar, pero cuando jode, jode.