
Ha participado en exitosas series norteamericanas como The Shield y Justified, y ahora es Billy Crash –uno de los villanos de Django desencadenado, la nueva película de Tarantino–, despiadado entrenador de esclavos que organiza sangrientas peleas clandestinas entre ellos. Un motherfucker, en sus propias palabras. Es un bad boy de la televisión y ahora del cine al que le encanta la complejidad que le brindan los personajes más oscuros. Sin embargo, en la vida real, tiene su corazoncito. Dedomedio conversó con el malo que aunque disfruta de serlo, en el fondo quiere, por fin, ser el bueno de la película.
Las tarjetas personales de Walton Sanders Goggins Jr. podrían decir tranquilamente: “Walton Goggins, profesión: malvado”. Y es que precisamente los papeles de antagonista le han valido a este actor sus mejores críticas. Forjó fama en la serie policiaca The Shield (2002) –ganadora de un Emmy en su primera temporada y que en 2008 se coronó en el primer puesto de las series de televisión según el top 10 elaborado por la revista Time–, donde encarnó al desalmado detective Shane Vendrell, parte de un grupo de asalto que combatía el crimen a través de violencia policiaca, extorsión, chantajes y asesinatos. Luego vendría otro gran villano con su exitosa aparición en Justified, show en el que interpreta al truhán Boyd Crowder, némesis de Raylan Givens, el protagonista. Walton hizo un malo tan bueno que Crowder, quien iba a ser asesinado en la primera temporada, se convirtió en un personaje inamovible debido a la gran acogida que tuvo en la audiencia. Ahora el también ganador de un Oscar en 2001 como productor del cortometraje The Accountant, seguirá sacándole réditos a su facilidad para interpretar el papel de maloso cuando le dé vida a Billy Crash en el más reciente film de Quentin Tarantino, Django desencadenado. Pero desde el otro lado de la línea telefónica, Goggins suena sumamente amable y no produce el temor de sus personajes.
Has sido reconocido por las exitosas The Shield y Justified, ambas con muy buenas críticas. Has ganado un Oscar por un corto y has grabado con dos de los directores más importantes del medio. ¿Podrías decir que ahora te sientes cómodo en la alfombra roja?
Esa es una gran pregunta. Nadie me la había hecho antes. No sé cómo hay gente que se siente tan bien con eso porque ahí hay una extraña configuración de personas. No creo que haya alcanzado un punto en el que me sienta completamente cómodo con esto, pero creo que por lo menos lo manejo mucho mejor de lo que alguna vez pude haberlo hecho. Me genera un poco de ansiedad que cada vez me sienta más cómodo en la alfombra roja. De todas formas, ahora estoy un poco más contento con esto.
¿No te cansa ser siempre el malo? ¿Alguna vez has deseado ser el bueno, o siempre es más divertido pegarla de villano?
A veces me canso de ser el chico malo. Me gustaría estar en una comedia romántica tanto como a cualquier otro. Pero habiendo dicho eso, de verdad disfruto mucho la complejidad de los personajes que he tenido la oportunidad de interpretar. Si estás haciendo el papel de alguien, por muy oscuro que sea, debes entender que hay múltiples razones para que esa oscuridad permanezca allí. Todos somos seres humanos poseídos por el bien y el mal y estos extremos son frecuentemente explorados por el cine a través de las historias.
Billy Crash, tu personaje en Django desencadenado, tuvo que fusionarse con el de Ace Woody, uno muy sólido y con mayor relevancia para la historia, debido a que Kurt Russell dejó el rodaje. Cuando tu personaje ganó protagonismo, ¿sentiste mucha presión y responsabilidad?
Cuando una cosa así ocurre sería muy fácil caminar hacia la puerta de salida y sentirte invadido por el miedo. Pero como cualquier gran experiencia en la vida, si te paras justo frente a ella y no dejas que te mande, entonces tú estarás por encima. Al principio fue difícil compartir el set con actores que han estado por mucho tiempo en la industria. Para superarlo, me calmé y me di cuenta de que había muchas personas a mi alrededor que me ayudaban y me refugié en eso.
Me imagino que la recompensa es ver tu trabajo al final…
Claro que sí. Te sientes completo al final de día. Sentí que estaba contribuyendo con algo que trasciende casi todo lo que he hecho. Fue genial actuar en Django desencadenado y poder ser un color con el que Tarantino pueda pintar. Es mucho más grande que todo lo que hecho hasta ahora.
Hablando de Tarantino, ¿qué tal tu experiencia trabajando en el set con él?
Fue muy estimulante trabajar con un hombre que tiene una pasión, un amor y un apetito insaciable por contar historias. Es incansable cuando se trata de hacer elecciones, es una de las personas más curiosas que he conocido en mi vida. Es un apasionado del cine, definitivamente.
Ésta es una película que retrata un episodio oscuro en la historia de Estados Unidos. ¿Te gusta la idea de poner en el tapete este tipo de temas? ¿Es incómodo hablar de este vergonzoso periodo?
Sí, es incómodo. Pero una persona necesita incomodarse para poder cambiar. Creo que las conversaciones sobre este periodo tan oscuro en la historia del país necesitan salir a la luz una y otra vez para que la gente cambie. Para esta generación de gente joven, no existe mejor facilitador que Tarantino, ya que él es capaz de recrear el horror con una pizca de humor. Todos han tenido un cuenta historias favorito. Y ahora contamos los periodos oscuros a través del cine. Lo que no se logre en esta película, otro cineasta tan talentoso como Tarantino lo logrará en 20, 30 ó 40, años.
Has sido un miembro activo del Partido Demócrata durante la campaña de Barack Obama. Fuiste, literalmente, de puerta en puerta tratando de convencer a las personas para que voten por él. ¿Qué fue lo más curioso o gracioso que te pasó?
He tenido conversaciones con gente que no estaba de acuerdo con la filosofía de Obama, pero felizmente todo fue muy civilizado. Si vas buscando uno por uno, si no existe interferencia ni ganas de persuadir como sea a la otra persona, en promedio, las personas se van a sentar a escucharte y a tratar de entenderte, y todo eso con mucho respeto y eso que era un periodo en el que se estaba en plena campaña y todo estaba tan polarizado. Eso fue genial.
¿Me estás diciendo que mientras hacías campaña a favor de Obama, yendo de puerta en puerta, nadie te trató mal?
No, para nada. Nadie me trató mal. Todos fueron muy respetuosos.
¿Dirías que estás satisfecho con su gobierno?
Ésta es una pregunta muy grande. No creo que sea capaz de respondértela.
Pero al menos, ¿estás contento con su reelección?
Bueno, no puedo responder a este tipo de preguntas… pero sí, claro que estoy contento.
Leí que dijiste en una entrevista que el amor es un gran liberador y hasta has citado a The Beatles con un: “All you need is love”.
Soy un romántico. Tengo una curiosidad romántica con el mundo. Y tengo la habilidad nata de tener compasión por un amigo, por mi esposa, por mi enemigo, por la naturaleza. Si tienes compasión por otra entidad puedes resolver las discrepancias con amabilidad y amor. Y cuando no puedo hacerlo presiono mi botón de reset y recalibro mi lugar en este mundo. Eso es más o menos en lo que creo.
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