
Son poseedores de reconocimientos como el Mercury Prize, el Premio Q, el premio Mojo y el premio Brit. Todos estos como mejor banda británica. Su último disco, Velociraptor! llegó al número uno en el Reino Unido, vendiendo más de 350,000 copias en La Isla. En el 2007, ganaron el premio NME como mejor banda en vivo. Músicos de la talla de Roger Daltrey han admitido su amor por la música de esta agrupación y el futbolista Fernando Torres ha dicho que son la mejor banda en vivo desde The Beatles. Se han convertido en los nuevos grandes representantes del rock n’ roll de Inglaterra y los nuevos grandes representantes de Inglaterra en el rock n’ roll. Aquí una conversación con Tom Meighan, vocalista de la mejor banda actual –británica, por si no les quedó claro– que por poco pisa suelo peruano: Kasabian.
En 1997, la banda inglesa Oasis, cabeza de la nueva invasión británica de los noventa, diosa del olimpo del britpop, lanzaba Be here now, uno de los discos más esperados de esos tiempos. Ese mismo año, cinco adolescentes de la ciudad de Leicester formaban Saracuse. Esta banda, que un año después cambiaría su nombre por Kasabian, el apellido de una de las mujeres de la familia Manson, era un niño sin padre. No sonaban a britpop y les faltaba muchos años de consagración para poder ser parte de este movimiento que con Be here now escribía algunas de las últimas páginas de su libro.
Así, Kasabian paseó sin rumbo por mucha de la primera mitad de los 2000, cuando la nueva ola de garage rock se convertía en la nueva música pop. Por fin, en el 2004, la banda lanzaba Kasabian, su primer disco, mientras que los seguidores de tendencias, quienes se habían creído que eran rockeros por escuchar a bandas como The Strokes y The Subways, se rascaban sus cabelleras perfectamente desordenadas preguntándose a sí mismos a qué sonaba esta banda y si su música debería gustarles o no.
Desde ese entonces, ha sido un crear constante para Tom Meighan y su banda, quienes han tenido que esperar un poco para que su sonido tenga sentido en el mercado. Hoy en día, Kasabian es la banda más inglesa de Inglaterra. Su último disco Velociraptor! es un superhéroe que a un año de su aparición no deja de ser halagado, y sus miembros, veteranos de la música de apenas treintaytantos, son una muestra perfecta de que estar en el lugar adecuado en el momento adecuado no lo es todo.
Ustedes son una de las bandas nuevas más antiguas en la música hoy, y han tenido un asiento de primera fila en todo el cambio en la industria musical…
Claro. Bueno, cuando teníamos 17 no había esto que es la Internet. Está eso. No había lo que hay ahora que puedes hacer para que tu música se conozca. Trabajábamos duro para producir. Era de locos, la idea de poder producir algo como banda, y luego pedirle a una estrella fugaz que alguien escuche tu demo en alguna disquera. Pero ahora nosotros tenemos el control, ahora nosotros repartimos las cartas. Nos firmaron y aquí estamos.
Músicos como Roger Daltrey y Liam Gallagher han expresado que son seguidores de Kasabian. Estos son músicos que no solamente han movido masas en el mundo sino que representan las invasiones británicas más importantes en la historia del rock. ¿Sienten que son no solamente una banda, sino más bien una banda británica? ¿Qué representa de dónde vienen?
No creo que interese si venimos de Arabia Saudita o de India, nosotros solo hacemos música. Tenemos fans de todos sitios porque hacemos música genial. La música en sí une. Pero el sonido que tenemos es la influencia de ser de donde somos, como la tienen los músicos que has nombrado, así que por ese lado, sí, supongo que puede ser algo muy representativo.
Se han convertido en un ente muy importante de la cultura popular británica. Desde que sacaron Velocyraptor!, al menos, es imposible entrar a la web de NME o de The Guardian y no ver alguna nota sobre ustedes.
Sí. Hemos estado tocando por un tiempo ya. Estamos tocando juntos desde 1997, la gente nos tiene cada vez más presente.
Velocyraptor! ha sido un éxito. Han sido halagados por todos sitios y se ha dicho que éste es el sonido para el que han estado trabajando toda su carrera. ¿Qué estaban buscando cuando entraron al estudio a grabar este disco?
Ah… no lo recuerdo, fue hace tanto tiempo. La verdad hicimos todo muy rápido. Fuimos al estudio a escribir canciones, las grabamos, no estábamos buscando nada en especial. No nos dimos cuenta tampoco de que sería algo que sonaría distinto o mejor a lo que habíamos hecho antes. Es nuestra música, lo único que sabíamos que saldría eran canciones buenas, no un sonido en particular. Eso fue lo que pasó.
¿Cuánto tiempo se tardaron en hacer el disco?
Tomó más o menos… ah, honestamente no puedo recordarlo muy bien. Creo que fueron unos tres o cuatro meses.
¿Y eso fue entre escribir las canciones y grabarlas?
Las canciones siempre están ahí. En los archivos, siempre hay demos. Tú escribes canciones donde estés, si no estás en el estudio, estás de gira, rodeado de música, así que no pierdes el hilo. Lo demás, la producción y eso sí nos tomó unos tres meses.
Kasabian no es ajeno al elogio de su trabajo en estudio. Su disco debut, Kasabian, llegó al puesto número cuatro en el Reino Unido; Empire, el segundo álbum, ha vendido más de 1 millón de copias alrededor del mundo; West ryder pauper lunatic asylum, su tercer disco, fue nombrado por la revista Q como el disco del año en el 2009, y Velocyraptor!, el último retoño, fue descrito por NME como su mejor trabajo hasta la fecha. Pero los elogios más frecuentes –de expertos y seguidores– se dan por sus presentaciones en vivo.
Ustedes han sido nombrados una de las mejores bandas en vivo, y mucho de eso es por lo notorio que es cuánto disfrutan al tocar. ¿Prefieren los conciertos a grabar en el estudio?
Creo que es un poco de ambos, en realidad. El estudio es donde creamos, donde vemos nuestras creaciones, donde podemos ser artistas, y la gira es donde vivimos, donde estamos a gusto. Ambos son buenos desde diferentes perspectivas, no creo que haya uno favorito sobre el otro. Pero nuestra vida está en la pista, en la gira.
Siendo el líder de una de las mejores bandas en vivo, ¿qué está en tu cabeza cuando sales a tocar? ¿Qué es lo que quieres de la gente?
Quiero retarlos y luego ver qué pasa. La mayoría de veces nosotros ganamos las batallas. Es genial, es lo que es el rock n’ roll. Disfrutamos demasiado de estar en el escenario y disfrutamos nuestra música. Es un buen reto, eso está claro.
¿Y los diferentes públicos influyen en la manera en la que ustedes tocan en vivo?
Bueno, cada público es diferente. Nosotros siempre tocamos con todo lo que tenemos, pero cada público es único. Eso es algo chévere de tocar en diferentes partes del mundo.
Una de las canciones que más me impactaron de Velocyraptor! es Man of simple pleasures. Es una declaración bastante dura de alguien que prefiere que lo dejen ser en vez de poner tantas expectativas en él. ¿Hay esa sensación en ustedes como banda?
Sí, es eso. Bueno, eso es lo que representamos. Tal vez Sergio –Pizzorno, guitarrista de la banda– te podría explicar mejor la canción, porque él la escribió, pero sí. No es que nos sintamos presionados, simplemente somos lo que somos.
BONUS CRAP
Estas son las preguntas que se le hicieron a Tom acerca de la presentación que tenían programada en el Festival Planeta Terra 2012, el cual se canceló el mismo día en el que realizamos esta entrevista. Pero bueno, como para echarnos sal en la herida, reproducimos el cuestionario respectivo:
¿Qué le digo a tus fans aquí sobre el próximo concierto en Lima?
Vamos a salir, al escenario, completamente desnudos.
¿Cuánto tiempo se piensan quedar en Perú?
Por siempre (jajajaja)
No creo que tengamos ningún problema con eso…
Sí, solo hacer una llamada a casa y decirles que me quedaré a vivir en el Perú. Aunque me metería en muchos problemas si hago eso.
¿Pero van a poder visitar algo? ¿Hacer algo de turismo?
No. ¿Turismo? No sé qué significa eso. Ninguno de nosotros sabe qué significa eso. La verdad es que tocamos en Lima y nos vamos de Perú al día siguiente, no tenemos tiempo para más.
Supongo que eso pasa en todos los lugares a donde van.
Sí, bueno, tampoco es algo que nos disguste. Solo viajamos para tocar nuestra música. Nos quedamos el tiempo que requiere el show. Somos como un circo (jajaja).
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