
Y no estamos hablando de tu temporada favorita de The Walking Dead o Dexter. Sucede que la televisión ha emitido algunos de los momentos más importantes de la historia de la humanidad, pero también muchos de los más violentos. Suicidios, asesinatos e intentos de los mismos han sido vistos por millones de la televidentes, incluso sin posibilidad de censura porque sucedieron en vivo y en directo. Cualquier semejanza con la película de culto Network es pura coincidencia. Bueno, nunca lo sabremos. (ADVERTENCIA: MANTENGA ESTA NOTA FUERA DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS)
EL ÚLTIMO SAMURAI

El político japonés Inejirō Asanuma fue uno de los primeros que declaró públicamente su abierta simpatía por el socialismo y la inclusión cultural y económica que requería su país. Estas ideas izquierdistas lo hicieron ganarse una gran notoriedad y muchos enemigos. Uno de ellos era el militante de la ultraderecha japonesa, Otoya Yamaguchi, de 17 años, quien aprovechando un debate televisado en el que participaba Anasuma el 12 de octubre de 1960, subió al estrado principal, sacó una espada samurai y asesinó al político frente a las cámaras.
ADIÓS, MUNDO CRUEL

Muchos políticos acusados de corrupción no sentirían el más mínimo remordimiento, pero Budd Dwyer hizo todo lo contrario. Luego de un sonado escándalo a fines de los ochenta, el entonces Tesorero estatal de Pennsylvania, quien fue sindicado de haber aceptado un soborno de $300.000 y malversado fondos públicos, decidió dar una conferencia de prensa un día antes de recibir sentencia. Tras leer un discurso, Dwyer repartió unos sobres y finalmente sacó un revólver. “Por favor, retírense de la sala si les parece grotesco lo que haré”, dijo antes de suicidarse frente a todos en televisión. (ADVERTENCIA / VIDEO EXPLÍCITO: Aquí el link con el video completo).
LES DIO LA PRIMICIA

Christine Chubbuck decidió quitarse la vida en su programa de televisión Suncoast Digest la mañana del 15 del julio del 1974, aparentemente por un fuerte cuadro de depresión provocado por su mala suerte en el amor (según su madre, ella era virgen y no había tenido más de dos citas a sus 29 años) y la falta de atención de su entorno más cercano. Con un revólver calibre 28, Christine se disparó detrás de la oreja, el lugar más efectivo para suicidarse, de acuerdo a la declaración de un alguacil de policía que había entrevistado semanas atrás. Todo estaba planeado. Tras su muerte, 14 horas después del disparo, la familia vetó para siempre el video de la transmisión en vivo y no hay imágenes actuales del hecho.
TRAGEDIA FAMILIAR

La tragedia había llegado a las vidas de Emilio Núñez y Maritza Marin con el suicidio de la hija de quince años de ambos. Emilio culpaba a Maritza y a su nueva pareja de maltratar a la menor constantemente y ser la causa de tan fatal decisión de la adolescente, quien además estaba embarazada. Durante una transmisión del programa “Ocurrió Así” de la cadena Telemundo, la reportera Ingrid Cruz abordó a Maritza durante una visita a la tumba de su hija, mientras Emilio hacía su aparición increpándole por la muerte de la misma. Frente a cámaras, el hombre disparó sin piedad 12 veces a su ex mujer para culminar su acto con la frase “es lo que tenía que hacer”. Trágico final para una familia teñida de sangre.
PROTESTA SANGRIENTA

Daniel Victor Jones era un ex empleado de mantenimiento en un hotel de Long Beach, California. Era un hombre común y corriente hasta que el 30 de abril de 1998, decidió quitarse la vida con un rifle frente a las cámaras de televisión en medio de una transitada carretera de la ciudad. Un balazo en la cabeza acabó con su vida tras manifestar su rechazo por las políticas de salud de la HMO (Health Medical Organization), a quienes acusó de no tratar adecuadamente el cáncer que padecía y su infección por VIH.
CON V DE VENGANZA

“Quien a hierro mata a hierro muere”, dice el viejo refrán. Otra vieja máxima hace referencia al “ojo por ojo, diente por diente”. Como sea, el karma parece existir y eso lo supo bien Lee Harvey Oswald, principal implicado en el asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy el 22 de noviembre de 1963. Dos días después del magnicidio, Oswald, quien fue capturado por la policía, debía ser transferido a una cárcel de Dallas para mayor resguardo antes de iniciar el debido proceso judicial. Sin embargo, en pleno traslado, se abrió entre la prensa expectante el empresario y figura del hampa Jack Ruby, quien con un disparo en el pecho, lo hirió de muerte. Horas después moriría en el hospital. Este hecho tejió un manto de dudas sobre el verdadero asesino de Kennedy y muchos mitos se han generado tras el incidente. Un secreto que Oswald se llevó a la tumba.
EL SEXTO Y EL ÚLTIMO

Nuestro país no ha escapado a las imágenes sangrientas en la televisión. El martes 27 de marzo de 1984, una docena de presos del penal de “El Sexto” secuestraron a 15 personas dentro del reclusorio para garantizar una fuga exitosa del recinto. Las cámaras de televisión rodearon el penal y empezaron a transmitir en vivo cómo los reclusos amedrentaban a sus víctimas para exigir facilidades de escape. Disparos, puñaladas y muerte en vivo y en directo fue lo que presenciaron los peruanos cuando la situación se volvió incontrolable. Hasta ahora los peruanos no pueden borrar de sus retinas y oídos el “¡No me maten!” que gritaba un rehén antes de ser asesinado de un balazo en el estómago frente a millones de televidentes. Tras esta masacre, que dejó 22 muertos y decenas de heridos, el penal fue clausurado para siempre.