El lanzamiento de Música fue la excusa perfecta para que Dedomedio se reúna con Ricardo Wiesse y Nicolás Duarte, dos de los miembros de una de las bandas nacionales que más adeptos ha ganado en los últimos años gracias a su sonido tonero y sus letras irreverentes. Las mentes detrás de La Mente nos contaron acerca de una pirateada tan bien hecha a uno de sus discos, que no les quedó otra que sacarse el sombrero.
Por: Oscar Chong
La primera descripción que oí de La Mente fue “música electropical”. ¿Tiene eso una definición o es solo floro?
Ricardo: Mira, eso fue una estrategia, aunque creo que ahora nos está saliendo el tiro por la culata, jajaja. La idea era ahorrarnos la explicación de qué hacíamos musicalmente. Entonces se nos ocurrió este término porque era música electrónica, pero tenía ritmos muy tropicales. Pero luego ese formato mutó, se volvió más orgánico. Yo creo que lo tropical se expandió, se disparó. Ahorita ya no es tan válido el término.
Han pasado tres años desde Para los muertos y los vivientes. En ese trabajo se podía notar la influencia de sonidos como el reggae, la electrónica, incluso la cumbia. ¿Qué valor agregado se puede encontrar en Música?
Ricardo: En realidad la raíz aún está en los ritmos que has mencionado, básicamente. Pero lo que ha cambiado es el formato, pues para este trabajo hemos grabado con un bajista, a diferencia de los anteriores, en los que usamos secuencias.
Nicolás: Es cierto, además este disco es un poco menos electrónico.
Sus letras siempre fueron muy desenfadadas, ¿hacia dónde se orienta la lírica de las canciones de este nuevo trabajo?
Nicolás: Mira, en realidad en este disco hay algo que se mantiene con respecto al primer y segundo trabajo: la idea de buscar letras que sean honestas. Tratamos de complementar el sonido con una letra que de alguna forma nos llene. Necesitamos que se sienta real.
Ricardo: Lo que pasa es que es nuestra forma de componer. Siempre tratamos de comunicar esas cosas que, desde nuestra perspectiva, no andan bien, no nos gustan.
En una de las canciones del disco hacen la acotación de que la letra fue inspirada en un texto de Eduardo Galeano…
Ricardo: Es cierto. Para la canción Gente de fuego utilizamos un fragmento del texto El mundo, que pertenece al libro Los abrazos, de Eduardo Galeano. Por ahí que cambiamos algunas palabras un poquito para que la métrica pueda encajar con la armonía de la canción, pero en el fondo es lo mismo.
¿A partir de ahí surgió la idea de la portada?
Ricardo: Claro, la portada fue realizada por Gonzalo Carrillo, ‘Gonzalomón’. Y un poco conceptualiza la música a través del vuelo del cóndor hembra sobre un cielo medio apocalíptico, que a la vez se asocia con el tema de la libertad, de estar por encima de todo.
Nicolás: Elegimos primero el nombre, luego salió el concepto de la portada. Es interesante cómo la idea fue evolucionando, porque al comienzo solo queríamos encontrar imágenes que directamente estén relacionadas con el nombre del disco. Luego nos dimos cuenta de que debíamos dar un concepto de imagen que provoque la intensidad que genera la palabra música. Y encontramos la imagen del cóndor, un animal superior, el cóndor hembra.
Hicieron un nuevo video para promocionar la fiesta de presentación de Música en el Sargento. ¿De dónde salió esta nueva ‘pastrulada’?
Nicolás: Jaja. ¡El video de Escuela de Rock! Lo que pasa es que nosotros trabajamos con Gonzalo Carrillo, de Moche TV. La idea siempre ha sido promocionar las fiestas de La Mente, que son nuestras, autogeneradas. Y justo esto lo empezamos a usar con el boom del YouTube, pues era un mecanismo alternativo de comunicación. Este último video más bien fue el regreso de los comerciales, pues pasamos un buen tiempo sin hacerlo.
¿Por qué para ustedes este disco es un “homenaje a la música”?
Ricardo: Hemos tratado de plasmar nuestra manera más sincera de homenajear a la música, haciendo lo que nos ha nacido hacer. Es nuestro enfoque de lo que es la música.
¿Un homenaje que ameritaría distribuir el disco de manera gratuita a través de Internet?
Nicolás: En realidad la venta del disco no es un tema muy rentable para nosotros. Pero creemos en el valor del objeto, y no solo hablo en sentido material, sino que me refiero a la realización en sí. La idea es contextualizar los temas a un concepto, el del disco. Y eso es muy difícil de generar a través de las descargas de Internet. De hecho que es más práctico, pero para nosotros rompe el encanto del disco. El trabajo está en buscar esas canciones que se merecen las unas a las otras para formar parte de un todo.
Ricardo: Lo de la distribución gratuita es, digamos, algo muy actual, muy contemporáneo. Pero, nosotros estamos muy aferrados al hecho de materializar el trabajo, fabricar el disco, o por lo menos un determinado tiraje.
¿Han pasado por la experiencia de encontrar la versión pirata de sus discos o disponibles para la descarga en alguna página en Internet?
Ricardo: ¡Por supuesto!, es algo que le pasa a la gran mayoría de músicos. Eso nos produce sentimientos encontrados, pero creo que termina siendo positivo de algún modo.
Nicolás: Lo positivo es que al encontrarlo, te das cuenta que el disco se está escuchando.
Ricardo: Exacto, pero lo negativo es que se enriquecen a costa de tu trabajo.
Nicolás: Aparte de que quienes lo piratean no necesariamente tienen un principio de cuidado, de conservar la calidad del producto.
Ricardo: Aunque por ahí he visto una bonita edición pirata ah. La verdad que felicitaciones para quien la hizo, jaja.
