
Era el 8 de febrero del 2012 cuando Luis Alberto Spinetta partió repentinamente de este mundo. Claro que él nunca fue de este planeta. Tenía, más allá del talento musical, una perspectiva diferente a cualquier artista. Y es que el “Flaco” ha dejado un legado para la posteridad, a través de sus más de 40 años dedicados a lo que más amaba: la música. Por eso, a un año de su partida, te presentamos cinco razones por las cuales deberías escucharlo y considerarlo -al igual que nosotros- inmortal.
MUCHACHA ETERNA

Creer que la vida se ve a través de unos ojos de papel. Eso es algo que solo la ilusión de los 18 años te puede permitir. Y es precisamente esa edad en la que Spinetta compone este tremendo himno al amor más puro: Muchacha (ojos de papel). Escrita para su novia de entonces, Cristina Bustamante, esta canción fue finalmente grabada en 1969 para el álbum debut de Almendra, la emblemática banda que el Flaco iniciara con algunos vecinos del barrio y que se disolvería en 1970 (tras haber tocado en el recordado Festival de Ancón). En el 2002, la revista Rolling Stone la consideró la segunda mejor canción de todos los tiempos del rock argentino. Y no es para menos.
PESCADO REVOLUCIONARIO

Luego de la disolución de Almendra, Spinetta iniciaría en 1971 otro proyecto musical: Pescado Rabioso. En él confluirían emociones hasta entonces desconocidas del Flaco. “Yo quería hacer un grupo más violento”, dijo en alguna entrevista. Desatormentándonos (cuya canción Me Gusta Ese Tajo se puede escuchar en el video líneas arriba) sería el disco debut de esta agrupación conformada además por Black Amaya, Carlos Cutaia y Osvaldo Frascino. Para el segundo disco, titulado Pescado 2 a secas, entraría el legendario bajista David Lebón. Muchos críticos creen que con esta banda se inició la verdadera revolución del rock argentino. No los contradecimos.
¿ANTONIN… QUIÉN?

Artaud. Un disco prácticamente perfecto, de principio a fin. Nueve canciones que revelan una auténtica preocupación por la estética musical y lírica, y cuya inspiración se basó en la obra del poeta francés Antonin Artaud. Aunque fue lanzado en 1973 bajo el nombre de Pescado Rabioso (que por problemas internos ya estaba por separarse), este álbum fue compuesto enteramente por Spinetta y grabado con la ayuda de su hermano Carlos Gustavo, Rodolfo García y Emilio del Guercio, estos dos últimos de su antigua banda Almendra. Hay rock, hay blues y hay folk entre los temas, aunque el clímax total se desata en el himno casi surrealista Cantata de puentes amarillos. El disco, el cual fue publicado con una portada poliforme que actualmente puede llegar a valer varios miles de dólares, fue considerado por la Rolling Stone como el mejor de la historia del rock argentino en el 2007.
EL EQUILIBRIO EN UNA BANDA

En realidad, en dos bandas. Invisible fue la tercera agrupación de Spinetta tras la disolución de sus dos primeros proyectos. Con la ayuda de “Pomo” Lorenzo y “Machi” Rufino, el Flaco pareció haber encontrado con ellos un balance musical entre lo dulce y melancólico de Almendra y lo duro y violento de Pescado Rabioso. Tres discos de estudio dejaron para la posteridad, de donde se desprende Durazno Sangrando (cuyo video se puede reproducir líneas arriba). Posteriormente, aparecería Spinetta Jade, banda con la que exploraría los límites del rock hasta experimentar dentro del jazz más tradicional. De este proyecto participarían destacados músicos como el Mono Fontana, Pedro Aznar y Lito Epumer. Cuatro discos dejaron tras su corta actividad que se dio entre 1980 y 1984.
EL EQUILIBRIO EN SOLITARIO

Si Spinetta tiene algo en particular es su necesidad de hacer música. Esto se deduce en el hecho de que, a pesar de tener bandas consolidadas como se ha visto a lo largo del artículo, también se dedicó a lanzar álbumes de estudio en solitario. El primero de ellos fue Spinettalandia y sus amigos de 1971, que iba a ser originalmente lanzado con Almendra. Luego le seguirían más de una decena de álbumes, entre los que destacan Kamikaze (1982) -de donde se desprende Ella también (en el video adjunto)-, La la la con Fito Paez (1986) y Pelusón of milk (1991).