La composición del piurano Rafael Otero López y del tacneño Federico Barreto, Ódiame, alcanza nueva fama gracias al cover de sabor mexicanizado que Enrique Bunbury hace para la generación Twitter, en su reciente álbum Licenciado Cantinas. ¿Cómo llegó este vals peruano tan lejos?
Embajadores Criollos (1957):
Nada tan llorón ni tan sentimental como la voz del gran Rómulo Varillas y la guitarra de Alejandro Rodríguez, en uno de los mayores clásicos del cancionero valsístico peruano. Chibolo, si no los has escuchado aún, busca en Youtube y siente algo de sangre en las venas.
José Feliciano (1966):
La letra cortavenas del vals peruano era la perfecta acompañante para ese otro suicidio musical llamado La copa rota. El cantante portorriqueño hizo una versión bastante fiel a la original en el disco El Sentimiento, La Voz y La Guitarra. E incluyó el hoy popular fraseo “de que me amasteS”.
Julio Jaramillo (1976):
El famoso bolerista norteño hizo pequeñas cirugías al original, aceleró el ritmo, le metió arpa y lo convirtió en un pasillo con el que conquistó América Latina. Hasta hoy, muchos fuera de nuestras fronteras creen que Ódiame es un tema ecuatoriano.
Django (1977):
Incluida en el disco Contigo en la Distancia, es la segunda joya del criollismo interpretada por el español luego de Alma, corazón y vida. En la voz descarnada y brutal de Django, Ódiame parece un despeje de Carles Puyol.
La Sole (1998):
Vals con sabor a chacarera, pero con tal sentimiento que pudo venir bajo cualquier otro sabor. Soledad Pastorutti interpreta este tema solamente en vivo y lo incluyó en A Mi Gente, grabación de su concierto en 1998 en el Rex de Buenos Aires.