NOTAS RELACIONADAS
TWEETS

¡SALUD POR ESO!

OCHO MOMENTOS IDEALES PARA TOMARSE UNA BARENA Por: Dedo Medio | April 4, 2012 - 6:46 pm

Cualquier acontecimiento (excusa) puede ser ideal para tomarse una cerveza heladita, pero hay que saber distinguir en qué lugar o circunstancia te encuentras. Por ejemplo, si te pones a tomar en la puerta de la casa de tu flaca, su viejo sabrá que no tienes estilo, que no tienes modales y quién se peló la última chela que le quedaba en su refrigerador. Por eso, para que aprendas cuándo empinar el codo, decir salud y no ser mal visto, te damos algunas sugerencias. Por favor, domestica tu garganta.

Tu primera chamba
Por fin empiezas a ser útil para la sociedad y una carga menos para tus abnegados viejitos. Te valdrás por ti mismo así que es tiempo de celebrar. Claro, lo recomendable es que recién lo hagas tras haber culminado tu primer mes de chamba y no apenas empiezas. Primero, porque hay que levantarte temprano al día siguiente; segundo, porque es posible que no dures ni una semana en el puesto si te sienten la turra de resacoso; y tercero, porque ya que cobrarás sería bueno que al menos esta vez pongas tú las chelas ¿No?

Te atreviste a hablarle a esa chica
Siempre habrá una chica a la que te cueste acercarte por temor al rechazo. Cuando te armes de valor y lo hagas, te merecerás un premio, Pero, ¿si no te hace caso? Bueno, que importa si le preguntaste la hora y ni siquiera te miró, igual te mereces un par de heladitas por el arrojo. Sigue intentando, algún día te hablará. A lo mejor, a la siguiente ya te dice “¡fuera de mi camino, imbécil!” con su dulce voz, antes de dejarte con la palabra en la boca.

Cuando renunciaste a tu trabajo
Bravo por ti, a fin te cuadraste delante de tu jefe y le dijiste en su cara “Lo siento, así me es imposible seguir trabajando con usted. Me largo de esta chamba”. Te mereces un jonca por haber dado la mejor muestra de autosuficiencia y confianza en ti mismo. No importa si esa temeraria decisión la tomaste segundos después de que tu jefe te dijo “estás despedido”, igual será motivo de un buen trago y también de un buen baño con ruda para la buena suerte.

La boda de tu mejor amigo
Tu pata del alma se estrena como hombre casado. ¡Hay que celebrar! Primero, porque recordarán todas las mataperradas que cometieron juntos; segundo, porque es una buena oportunidad para meterse una bomba como las de antaño; y tercero, y esto es lo más importante, porque él es el idiota que se amarra y no tú. Entonces, debes celebrar también que podrás seguir pasándola de lo lindo cuando el saco largo de tu amigo ya no pueda ¿No es como para hacer un brindis?

Cuando te salvaste de la pelona
No importa si ocurrió al practicar parapente, canotaje, montañismo o luego de treparte a una combi repleta. Lo importante es que le ganaste esta partida a la muerte y estás aquí para contarla. Te merece unas buenas rondas de cerveza, claro, luego de que te cambies el calzoncillo y el pantalón que ensuciaste por el pánico. Tranquilo, tranquilo, ya pasó.

Cuando te adornaron la frente
Nada mejor que un buen trago para matar las penas, y ninguna pena aviva más la sed que una decepción amorosa, al ritmo “Cantinero, sírvame en la copa rota”. Si por fin comprobaste que tu flaca te está sacando la vuelta, alégrate de que al fin puedas hablar con tus amigos lo que ya todos sabían –menos tú por idiota. Si entre tus patas está también el que te adornó, haz salud con él, ahora ya hay una cosa más que los une. ¡Bienvenido al mundo real!

Cuando por fin ganaste algo
Tú que nunca ganaste nada ni siquiera en las tómbolas de tu colegio, de pronto te ganas una olla arrocera. Pues salud hermano por tanta suerte. No le hagas caso a los aguafiestas que aseguran que tu premio es más barato que el dinero que pagaste al comprar todos los talonarios de la rifa; tu suerte es para celebrarla, para que esa racha no se pierda.

Cada vez que la chela sea gratis
Una chela invitada jamás se desprecia (además, sabe mejor). Ya sea como parte del aniversario de tu chamba (cuando los jefes se ponen generosos), alguna boda, bautizo, quino o si algún amigo en problemas te quiere contar sus cosas. Recuerda: chela que no tomas, chela que se la toma otro.

Tags: Retornar a todos los articulos
NOTAS DESTACADAS