¿Y ESO… EN QUÉ RADIO LO PASAN?

LA IMPORTANCIA DE LAS EMISORAS RADIALES EN EL GUSTO MUSICAL DE LOS PERUANOS

El fracaso del concierto de la diva del pop, Lady Gaga, dueña indiscutible de las preferencias de los programadores radiales, versus el éxito de las agrupación coreanas Big Bang y JYJ, cuya difusión musical se realizó enteramente por redes sociales, replanteó una idea que todos creían irrebatible. Así que en el Día Mundial de la Radio nos planteamos la siguiente pregunta: ¿qué tan trascendentes son para la música las radioemisoras en el Perú?

Hacia mediados de agosto del año pasado se confirmaba la noticia: Lady Gaga, la excéntrica intérprete que se encuentra en el apogeo de su carrera y es considerada por muchos como la nueva diva del pop, visitaría Lima en un único concierto que debía realizarse en el Estadio Nacional en el mes de noviembre, como parte de su gira mundial The born this way ball. Que el evento haya tenido que ser trasladado al Estadio de San Marcos, debido a que la plaza le fue ganada por la Fania All Stars, no despertó las suspicacias de nadie.

Y es que durante los últimos dos años Lady Gaga obtuvo premios Grammy, MTV, nominaciones por doquier, videos con millones de vistas en YouTube, y una cuenta de Twitter con más de 30 millones de seguidores. La puta reina del pop. Es decir, la artista más grande de la industria musical. Los empresarios que decidieron traerla al Perú no dudaron ni por un segundo en alquilar un recinto para 52,000 espectadores. Y es que la cosa era para entusiasmarse: Gaga sería una de las pocas artistas vigentes que pisaría nuestra tierra aún en el pico de su carrera musical. Además, la excéntrica intérprete había posicionado sus sencillos Bad romance, Telephone, Judas y cada canción que lanzaba se ubicaba de inmediato en los primeros lugares de las radios juveniles (Planeta, Studio 92, Okey, Moda) de nuestra capital, lo que parecía anticipar un rotundo récord de ventas y a San Marcos como el lugar idóneo para un concierto de esa envergadura.

Teniendo en cuenta que en enero del 2010 Metallica reventó el mismo recinto con más de 50,000 asistentes, a pesar de que el pico más alto de la banda se había dado casi dos décadas atrás, la lógica se asomaba como sencilla: Lady Gaga, el fenómeno actual de la industria fonográfica, podría necesitar incluso dos fechas. Así lo dejó entrever a finales de octubre (un mes antes del evento) una representante de la empresa Live Nation que traería a la artista, quien afirmaba que “las ventas van súper bien, mucho más que bien”. Era el optimismo anticipado de un show que se vendía como el “de mejor puesta en escena del mundo”.

La cochina realidad, a pocos días del evento, no estaba dentro de los cálculos. #IdeasParaQueLadyGagaLleneElEstadio era el hashtag de Twitter con el que la gente se burlaba por el escaso entusiasmo ante la llegada de la artista, reflejado en la poca venta de entradas y el malbarateo de las mismas. El día del concierto San Marcos se vio vacío como nunca. Apenas se vendieron poco más de 19,500 tickets. Algunos de la zona Tribuna Norte, que en un principio costaban 155 soles, terminaron rematados a 2 por S/.15. Un desastre en términos de inversión económica.

COREANDO EN COREANO

¿Viste el video? Éste fue el otro lado de la moneda. Es cierto que algo está sucediendo en Corea del Sur. Y no solo nos referimos al recontra-mega-archi fenómeno del Gangnam style de PSY. Es el momento del K-Pop, esta especie de “boy band revival” oriental que también está conquistando diversas regiones del mundo occidental. Particularmente el Perú, región que esos muchachos de ojos rasgados no deben ni ubicar en el mapa, pero que tuvieron que visitar el año pasado ante la demanda de las fans. Sobre todo las de dos de sus más ilustres embajadores en el género: Big Bang y JYJ.

“Big Bang Fans Perú”, un club de fans virtual de la banda coreana, cuenta con más de 16.500 seguidores, en su mayoría chicas entre los 12 y 25 años de edad. “Yo empecé con la onda asiática en el 2008, con las telenovelas coreanas. En esa época no habían tantos fans como ahora y me sentía rara porque en el colegio todas escuchaban a los Jonas Brothers o Miley Cyrus”, explica Sandra Álvarez, administradora del club de fans peruano de Big Bang. “Los escuche en el 2011 a raíz de que ganaron un premio en los MTV Europe Music Awards. Tenían un ritmo diferente al que yo solía escuchar y por eso me llamaron la atención, algo que jamás había escuchado en la radio”.

A tres días del concierto de Big Bang, decenas de adolescentes ya se apostaban a las afueras del Jockey Club para asegurarse un buen lugar. El mismo día del evento las colas eran gigantescas, a pesar de que la entrada más barata costaba casi 150 soles y la más cara S/.785. Todas, sí, leíste bien: T-O-D-A-S las localidades se agotaron y más de 8,000 personas saltaron y corearon letras en un idioma que ni conocían (bueno, lo mismo pasa con las canciones en inglés así que no te sorprendas). “Lo mejor de la visita de la banda fue que el fandom (conjunto de fans) se hizo más grande y mucha gente puede ahora escuchar bandas diferentes a las que suele estar acostumbrada por los medios”, apunta Sandra con el pecho henchido de orgullo ("¡Yo los descubrí!").

NO: ¡YO LO DESCUBRÍ!

En todo este ajedrez musical el empresario es quien desempeña el rol más arriesgado. Sobre todo en un país con gustos tan cambiantes como el nuestro. Según indica Alejandro González, representante de Kandavu+W2 (empresa responsable de traer a Big Bang, Maroon 5, Joe Cocker, entre otros), lo primero que hacen para considerar la posibilidad de negociar con un artista es analizar la coyuntura en el Perú y en el mundo. Es decir: si el artista pasa por un buen momento y tiene difusión radial a nivel mundial, en teoría debería funcionar muy bien aquí. Eso sirve como una referencia que se complementa con la realización de varios focus group para medir la potencial venta de tickets y su costeo.

Aquí aparece una posible contradicción: una artista como Lady Gaga, con un buen momento a nivel mundial y envidable difusión radial… no funcionó. Entonces, ¿es la radio tan importante? “En el Perú es relativo. La radio es fundamental en la vida de cualquier artista, pero hay algunos que son atípicos. Ese es el caso de Big Bang, ya que ellos no tenían ni una sola canción en nuestras radios y toda su difusión se dio a través de las redes sociales… y el concierto fue un éxito total”, explica González.

Y es que Kandavu+2W está aplicando una estrategia diferente. Recientemente la productora ha comprado Radio Miraflores (96.1 FM) y la ha convertido en Radio Kandavu, donde de ahora en adelante promocionarán a los artistas antes de traerlos. Un nuevo termómetro de cómo fluctúan los gustos musicales de los peruanos. “En nuestra radio está sonando mucho la música coreana porque sabemos que hay un grupo muy importante que consume su música”, explica. “En algunos casos las redes sociales han empezado a reemplazar a la radio. Un artista no se promociona de la noche a la mañana, sobre todo si es nuevo. Debe tener un tiempo haciéndolo. Si es un artista consagrado, podrías promocionarlo tres meses antes de traerlo. Un artista nuevo, requiere por lo menos de nueve meses”.

Ahora, ¿Lady Gaga no vendría a ser un artista nuevo pero casi consagrado? González ensaya una explicación para el fracaso de ese megaevento: “Creo que los empresarios chilenos conocen el negocio, pero no la realidad peruana. Pretendieron hacer como en Chile o Argentina, donde las zonas más baratas están en el campo. El peruano está acostumbrado a pagar más por estar más cerca del artista y del escenario. En el concierto de Lady Gaga las tribunas tenían las entradas más caras, en un lugar no idóneo para el artista y con una configuración totalmente errada para el negocio”.

SÚBELE A LA RADIO

El caso del dúo estadounidense Capital Cities es un fenómeno particular. En el 2011 llegaron por primera vez a nuestro país sin siquiera haber lanzado un disco entero (sí: apenas tenían uno que otro EP) y con difusión en un solo medio radial: Doble Nueve. Esa radio les brindó un espacio privilegiado dentro de los rankings y en la programación en general, lo que generó que el público cautivo de esta emisora se fidelice con la banda y un empresario se arriesgue a traerlos. Fue un éxito total aquel concierto. Tanto que nos visitaron por segunda vez en el 2012 lo que significó también otro éxito.

“El programador debe tener buen oído para identificar una canción y un sonido que pueda pegar… y que luego un empresario se arriesgue a traer a una banda poco conocida. Esa es la fórmula”, señala Renzo Estrada, DJ de Radio Doble Nueve desde hace más de diez años. "Capital Cities cumplía con el requisito básico: nos parecía una buena banda. Empezamos a programar 2 o 3 canciones de ellos. Las tocábamos seguido, entraron al ranking y así empezaron a dar vueltas en nuestra programación habitual. A la gente le gustó y el resto es historia conocida”.

DJ Renzo cuenta que similar fenómeno sucedió con The Drums. “Recuerdo que hace un par de años tocábamos en la radio algunos de sus temas y también un empresario apostó por traerlos. Los mismos The Killers, que solo fueron programados por Doble Nueve en el 2004, sonaron en otras emisoras debido a su éxito y ahora están regresando para llenar el Estadio Nacional. Keane también sonó en un comienzo aquí. La premisa de nuestra radio es poner lo que el mundo está escuchando, nada de refritos. Por eso no trabajaría en otra emisora… no podría estar poniendo Boys dont cry todos los días”.

¿Y ENTONCES?

“La piratería y la Internet son la nueva radio”, refirió algún tiempo atrás el mítico Neil Young. “El rock será remplazado por las redes sociales”, dijo Bob Geldof, conocido activista musical y responsable de los mega conciertos benéficos Live Aid y Live 8. Quizás en el vaticinio de ambos hombres ligados a la industria musical esté la respuesta ante este fenómeno. Y es que mientras el mundo está en el 2013, la mayoría de nuestros programadores radiales sigue en la década de los ochenta. Al menos ese es el sentir de aquellos radioescuchas que comparan los sonidos actuales con las canciones programadas usualmente en las emisoras abiertas de nuestro país.

La realidad demuestra que cada vez más la asistencia a los eventos masivos en el Perú está decayendo. La radio puede ser una de las principales responsables de esta caída, aunque aún faltan eslabones por resolver. Desde la visita de Paul McCartney en el 2011, considerado entre los eventos top a nivel mundial, el panorama se avizoraba alentador y convertía a Lima en plaza fija de las giras internacionales. Pero la debacle de Lady Gaga nos puso los pies sobre la tierra. Este 2013 recién empieza, así que habrá que esperar a ver si los nuevos modelos de negocio como el de Kandavu o las estrategias difusoras como la de Doble Nueve siguen prosperando. Si ese no es el camino, es probable que regresemos a las épocas en las que Leo Dan era el evento internacional del mes.

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