Ok, se recuperó el principio de autoridad, los dirigentes de La Parada aceptaron su derrota, y ya podemos sentirnos tranquilos de no vivir en un
Ya es una tradición de Dedomedio terminar el año rescatando a los exponentes más esforzados del figuretismo, whatafakismo, lameculismo, y demás manifestaciones del “así somos
Sumándonos a la saludable tradición de poner una escala sobre los egos de ese jet set de los feos que es el mundo de la política, la prensa y el empresariado”